domingo, 2 de septiembre de 2018

Hay un punto de quiebre, álgido, transcendental, momento en que todo se trastoca, se trasmuta, se interrumpe, y cambia para siempre, es un momento necesario y saludable regido por las leyes invisibles del tiempo y la esencia divina, ese punto álgido y definitivo nos alecciona, nos previene, nos ilummina, nos hace darnos cuenta, y decidir, para continuar, reparar, soltar, entregar, sanar y agradecer. Aprender de él es esencia, clave para evolucionar, madurar, comprender, entender y seguir.

 Antonio José Malaver Hernández
2018 Agosto 21
Maracaibo. Venezuela
Namaste/ Shalom
Bendiciones

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