Somos un conglomerado de átomos unidos por una fuerza invisible que mantiene nuestra identidad física y emocional, una energía poderosa que nos hace vibrar al ritmo del universo, para ser quienes somos, y poder vivir sentir y amar, es el amor infinito de Dios en cada uno de nosotros hecho realidad en esta dimensión.
Antonio José Malaver Hernández
Jueves 5 de julio 2018
Maracaibo. Venezuela
Namaste/ Shalom
No hay comentarios:
Publicar un comentario